CAT, 20 de Mayo de 2016

Saludo especial a los MAESTROS en su día

Uniremington reconoce el valor e importancia del maestro

Un buen maestro hoy…

 

Este es un saludo de felicitación para muchos de mis colegas, de quienes considero, merecen llevar sobre sí, no solamente el nombre, sino también el ser, el saber, el sentir, el pensar y el hacer de un buen maestro.

 

MAESTRO: lo digo y lo escribo con mayúsculas, pues si lo hago con minúscula me quedaría en el leve reconocimiento que muchas veces se hace de una gigantesca y mal considerada labor, frente a la real grandeza que representa el ser del maestro.

 

Hoy, cuando transitamos por el primer cuarto del siglo XXI, los verdaderos maestros no son los que en una época fueron buenos y útiles enseñantes; las tareas han cambiado, el mundo también y la razón de ser que, por supuesto, son nuestros estudiantes.

Actualmente, un buen maestro es aquel que no enseña nada -puesto que él mismo aprende y se reconoce ignorante- sino que en cada lección deja leer su vida transparente por las mentes inquietas de sus estudiantes y la entrega sin ambages de ninguna naturaleza. Un buen maestro hoy, es aquel que permite que sus estudiantes aprendan a descubrir todos aquellos saberes que ya tienen incorporados en sus existencias, dejando que los refinen y los recreen para que hagan de ellos aquel bagaje de sabiduría que necesitan para vivir y hacerlo bien. Un buen maestro hoy, es aquel que puede tener el universo y todas sus especulaciones científicas en su cabeza, pero que es capaz de entregárselas a sus estudiantes con la simpleza que se necesita para ser comprendido por mentes que aún tienen mucho por descubrir. Un buen maestro hoy, es quien se sabe limitado en su saber y que con una extraordinaria humildad aprende cada día de sus estudiantes. Un buen maestro hoy, sabe y reconoce en cada uno de sus estudiantes las distintas formas de aprender de cada uno y explora junto con ellos las mejores formas de potenciar y desarrollar sus habilidades. 

 

Un buen maestro no hace de la ciencia el descreste de su sabiduría, sino que allana los caminos para que todos la puedan disfrutar. Un buen maestro no es aquel que más habla, sino el que más hace pensar. Un buen maestro es aquel que hace posible la reflexión sobre sí mismo y permite que sus estudiantes descubran los por qué, los para qué y los cómo de sus existencias. Un buen maestro no es aquel que pide muchas respuestas -en la mayoría de las veces, acomodadas a sus limitados conocimientos- sino que motiva a que sus estudiantes tengan y hagan muchas preguntas. Un buen maestro no es aquel que será recordado por la cantidad de ciencia que compartió, sino por las guías y orientaciones que haya entregado para que ellos y ellas fueran mejores seres humanos. 

 

Sé que en un buen maestro hoy es un poco de lo anterior y muchas cosas más, por lo que te invito, como buen maestro o maestra que eres, a que reflexionemos hoy sobre lo que somos, sabemos, pensamos, sentimos y hacemos; y a que recreemos y reinventemos cada día la profesión más linda del universo y podamos seguir pronunciando y escribiendo la palabra MAESTRO, con mayúsculas. 

 

Feliz día.  

 

Jesús Octavio Toro Chica

Unidad de Educación Virtual de Uniremington

 

 

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