CAT, 28 de Noviembre de 2016

Pellizquémonos y comprometámonos…

El 2016 ha transcurrido dejando una huella agridulce en muchos ámbitos de la vida nacional e internacional. Así, por ejemplo, al cambio climático no se le ha buscado solución para enfrentarlo con entereza y responsabilidad; 

nos seguimos haciendo  los bobos y exponiendo irresponsablemente a la humanidad, ad portas de sufrir consecuencias desastrosas que costarán las vidas de muchas personas.  Por otra parte, el sistema democrático mundial ha sido muy maltratado; se ha irrespetado sus estructuras en un contexto evidente de desgobierno, clientelismo, corrupción y falta de justicia, todo porque se ejerce a conveniencia del bolsillo del mejor postor.

Infortunadamente, los nuevos profesionales no actúan decididamente con el liderazgo y trascendencia que hoy se requiere; el dinero fácil prioriza las ambiciones y proyectos de vida. Todo vale para que en una cultura leseferista se viva el día a día. Por fortuna, hay excepciones, aunque no suficientes para impulsar a las comunidades por senderos que las orienten hacia un trabajo comprometido con el bien común como satisfacción de la existencia. La verdad es que la ética y la moral no preocupan. La inclusión y la equidad de género son un canto a la bandera y nada en serio se compromete al respecto.

Para ser realistas, la paz mundial está lamentable y desastrosamente comprometida; y en particular, la nuestra –la colombiana–, se  bate en un dilema del “sí pero no”, muy propio de nuestra cultura tibia. Es claro que hay mucha creatividad para poner palos en las ruedas, mientras que es poco el compromiso para sellar un acuerdo definitivo con grandeza y humildad. A pesar de ello, esperamos que en este trance seamos capaces de salir airosos para dar ejemplo al mundo y honrar el Premio Nobel de Paz otorgado al presidente Juan Manuel Santos y que acoge al pueblo colombiano. Por lo mismo, el llamado es a que no tiremos la toalla pensando en vencedores y vencidos; la victoria tiene que reflejarse en hechos y argumentos que beneficien a las personas, respetándoles sus derechos. Nuestro compromiso es apoyar el proceso de paz para que al final triunfe la inclusión y la equidad, sin egoísmos e individualismos de quienes se consideran poseedores de la verdad absoluta dogmática. Ojalá que Colombia logre cerrar el 2016 con este importante logro, que seguramente traerá en el inmediato futuro, grandes beneficios a las mayorías, sin más incubaciones de dolor y sin sumar más víctimas inocentes.

Todo lo anterior lo expreso, no con el ánimo de dejar un mensaje de pesimismo, sino para que nos pellizquemos con miras a comprometernos en la búsqueda de un futuro mejor que justifique nuestra existencia. Es un llamado a la reflexión para que implementemos acciones contundentes que redunden en nuestro compromiso con la sociedad.

Vale destacar que en este contexto, la Organización Remington ha logrado niveles de progreso, fundamentando su propuesta misional en formar ciudadanos de bien en un marco de inclusión mediante sus tres metodologías formativas: presencial, distancia y virtual. De hecho, 101 años ha cumplido nuestra Organización el pasado 23 de septiembre con una gran acreditación social con la que nos premia y engalana las comunidades de nuestro entorno.

Gracias pues, a todos los estamentos de la Organización Remington por el compromiso demostrado y por su aporte para engrandecer cada día nuestra misión institucional vanguardista, formando profesionales que impulsen nuestra Colombia hacia el progreso y el bienestar; oficiando siempre con un pensamiento crítico y caracterizados por un perfil integral que les permita marchar con la frente en alto, actuando con ética y una cultura de respeto y equidad. En este sentido, sintámonos orgullosos ante la comunidad de ser egresados hoy de Uniremington, que es un honor que cuesta, porque siempre nos prefieren. 

Ante ustedes, doy gracias a Dios porque nos ha brindado fuerzas y ánimo sufciente para trabajar y vivir con dignidad; sirviendo y haciendo el bien sin mirar a quien.

Comunidad universitaria: ¡Feliz fin de año y un próspero 2017! Esta Navidad disfrutémosla compartiendo con nuestras familias y amigos, irradiando alegría y extendiendo la mano de la cordialidad y la amistad, sin diferencias de estatus, todos igualmente humanos, marchando en la misma dirección, compartiendo juntos y respetando las diferencias; siempre soñando con la igualdad alrededor del humanismo. Y no olvidemos siempre buscar las oportunidades con visión y el firme propósito de encontrarlas.

 

Jorge Vásquez Posada

Presidente Uniremington

 

 

Compartir