CAT, 22 de Agosto de 2016

El valor del compromiso

Compromiso: Del lat. compromissum. 1. m. Obligación contraída. 2. m. Palabra dada http://dle.rae.es/?id=A41ilou Esta palabra, en las organizaciones, tiene una connotación de suma importancia, independientemente de los niveles jerárquicos en donde se aplique.

 

“Compromiso” es un término que siempre debe estar en nuestra mente y con una clara concepción de su significado, enmarcado especialmente en un sentido amplio de responsabilidad -y tal vez, único-. En ese sentido, el compromiso, muchas veces, está ligado con ese gran valor de la responsabilidad. Ahora bien, cuando se trata de realizar acciones, cambiar actitudes, disponer espíritus, generar sinergias, integrar equipos de trabajo y articular esfuerzos en busca de objetivos y metas comunes, el compromiso se vuelve completamente indispensable.

 

En este contexto, los planes de acción, los proyectos, la definición de objetivos, indicadores y estándares, entre algunos aspectos que hacen parte de los planes estratégicos organizacionales, están completamente articulados con los responsables de los mismos y con las obligaciones que estos adquieren para poderles dar cumplimiento.

 

Por otra parte, si nos remitimos a la dimensión de parentela, todos los integrantes de una familia adquieren también una serie de compromisos a los cuales, en el día a día, se les hace seguimiento y frente a los cuales se van tomando las medidas correctivas o de mejora (hablando en términos de calidad) para asegurar que los mismos se cumplan. Así, por ejemplo, las parejas, los hijos y demás integrantes de una familia están comprometidos frente a objetivos comunes y se angustian cuando los mismos no se están cumpliendo, aunque hay gozo y satisfacción cuando el anhelo se hace realidad. 

De igual manera, en el ámbito social, hay compromisos que si no se cumplen, obviamente nos tendremos que atener a las disposiciones normativas, reglamentarias o de carácter legal que nos van a exigir el respeto a ciertos compromisos. Sin embargo, si acatamos la normatividad, podremos estar seguros de que no vamos a tener dificultad alguna.

 

En general, el compromiso conlleva exigirnos en nuestra máxima expresión; es decir, nos convoca a dedicar esfuerzos adicionales frente a los que normalmente realizamos; nos vuelve altamente creativos para buscar estrategias que nos lleven al cumplimiento de los objetivos; nos invita a la reflexión; a hacer pausas en la acción en aras de analizar lo recorrido y recomponer el accionar para lograr los objetivos propuestos. Igualmente, nos integra como equipo, a pesar de que sobre la marcha puedan presentarse dificultades que deberemos sortear. Y, por supuesto, genera también altos niveles de estrés, aunque inmensas satisfacciones por el deber cumplido.

De otro lado, el compromiso tiene igualmente relación con el respeto hacia nosotros mismos y así tener plena conciencia de saber hasta dónde llega nuestra capacidad de dar, sin atentar contra nuestra salud ni contra el bienestar e integridad de los demás.

Vale anotar que hay compromisos que se formalizan a través de documentos legales; otros compromisos, como los organizacionales, tienen implícito este protocolo mediante los contratos laborales; y hay otros que simplemente están formalizados en nuestra conciencia: son obligaciones de carácter individual que adquirimos con nosotros mismos o en compañía de alguien más, pero que conllevan la misma disciplina, dedicación y responsabilidad.

 

En suma, una persona comprometida denota confianza, seguridad, entereza y credibilidad; refleja ante los demás una imagen de responsabilidad y tranquilidad en cuanto a la definición y cumplimiento de futuros objetivos.

A modo de conclusión, el compromiso no solo es el motor, sino que también es el combustible y detonante para cumplir a cabalidad con los objetivos definidos. Únicamente se requiere de una actitud positiva, una gran disciplina y mucha persistencia para interiorizarlo. 

 

Invito pues a toda la comunidad académica y administrativa de Uniremington, en todas las metodologías de estudio (presencial, a distancia y virtual), a que trabajemos siempre con altos niveles de compromiso; a que pongamos toda nuestra energía para el cumplimiento de objetivos y poder posteriormente tener la tranquilidad y satisfacción del deber cumplido.

 

Para todos, un especial saludo en el inicio de este segundo semestre académico de 2016.

 

Eduardo Castillo Builes

Vicerrector de Educación a Distancia y Virtual de Uniremington

 

Posdata: en esta entrega de Comunicat del mes de agosto, nos complace resaltar a la sede de Uniremington de la ciudad de Yopal (Casanare). 

 

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